sábado, 14 de marzo de 2009

Crónica de un éxito rotundo

Ya han pasado tres días y todavía hoy cuando acometo la redacción de esta entrada me domina una sensación que equidista entre la euforia desmesurada y la profunda emoción. Y es que el pasado miércoles 11 tuve la suerte de poder acudir con los alumnos de cultura clásica del IES de Curtis al festival de teatro grecolatino de Lugo y ya adelanto que todo salió a pedir de boca. Eso sí, tengo que reconocer que lo que hoy es euforia el día antes eran inseguridades y dudas: en primer lugar estaba el propio argumento de la obra -Miles gloriosus- y además en mi condición de profesor inexperto de griego el propio hecho de viajar con alumnos sólo me permitió dormir unas pocas horas la noche anterior. Claro que por ese flanco me sentía bien protegido por la presencia de mi compañera de latín, Hortensia, contrapunto ideal de un profesor novato y a veces un tanto desmesurado, verdadera organizadora de todo el viaje, cuya experiencia y saber hacer enriquecieron el viaje con una necesaria dosis de disciplina y orden: la ausencia de estas virtudes hubiesen desmejorado notablemento la jornada. Y ya saben quienes me conocen que uno es a la disciplina lo que el Marqués de Sade a la castidad. Para mi mal, claro. Ya me gustaría a mí ser más disciplinado y menos casto, por ejemplo (je, je, je...).
Lo más accidentado del viaje fue encontrar la sala de exposiciones "Porta Miñá", primera parada de nuestro itinerario. El conductor tenía perfectamente claro cómo encontrarla hasta que llegó el momento de encontrarla: pero si preguntando se llega a Roma, ¡cómo no se va a llegar a Porta Miñá! Antes tuvimos tiempo para dar un paseo por la muralla y entonces pudimos relajarnos un poco, disfrutar del buen día con el que Apolo tuvo a bien agasajarnos y también hacer algunas pequeñas bromas: -¿Daniel, también vas a tener que preguntar para encontrar la murallla? Je, je, je... -No, hombre, eso no; tengo muy claro que la muralla de Lugo queda por Culleredo.
La exposición fue muy interesante porque les ofreció a los alumnos una visión sintética de la ciudad que ojalá sea punto de partida para curiosidades e intereses que futuros viajes (escolares o personales) vayan satisfaciendo. Incluso tuvimos que festejar la actitud coloaborativa de los alumnos: al final de la exposición hubo tiempo para reflexionar sobre la dificultad de armonizar en una ciudad con un patrimonio tan rico como Lugo pasado, presente y futuro. Aprovecho para decir aquí lo que no dije entonces por entender que no me tocaba a mí hablar: si hay alguna ciudad que no sea sospechosa de descuidar su patrimonio esa es Lugo, con ejemplos tan llamativos de armonía como las termas romanas, que tuve la oportunidad de visitar este verano (por primera vez, lo confieso).
Pero evidentemente la guinda del día fue la obra, Miles gloriosus, a cargo de la compañía Prosopon, de Guitiriz ¡Qué "gloriosus" el "miles", qué "ático" Pleusicles, qué simpáticos los esclavos...! ¡Y qué puntazo el "striptease" de Pirgopolinices! Que se rasguen las vestiduras los puristas si quieren pero para mí fue enormemente satisfactorio ver a mis alumnos riéndose a carcajadas mientras asistían a la representación de...¡una comedia de Plauto! Y no quiero terminar sin sacar orgullo patriótico para recordar y subrayar que la compañía era gallega: como dijo Ricardo, esto tiene que servirnos para que seamos conscientes de que también en Galicia se puede hacer muy buen teatro clásico. Faltaría más: será cierto que aquí tenemos mal clima y a lo mejor hasta tiene algo o mucho de cierto aquello del carácter titubeante que nos atribuye el tópico pero no creo yo que por estos pagos tengamos peores entendederas para captar los clásicos o menos gracia para llevarlos con éxito a escena. Fuera complejos.
Fue un placer conocer y charlar con algunos compañeros. En mi condición de recién llegado lo que me queda por conocer es casi todo. Sobre todo, me hizo mucha ilusión poder hablar con algunos compañeros centauros: las relaciones virtuales son cómodas pero lo de conocerse físicamente e incluso, llegado el momento, poder darse un par de besos sigue teniendo su encanto. Pido perdón a la gente que no supe reconocer por la foto: soy muy despistado y además luego revisando las fotos pude comprobar que muchos en persona estabais todavía más guapos.
El comportamiento de los alumnos fue excelente. Sólo hubo que recordar en algunos momentos aquello de que para cruzar en un paso de peatones hay que esperar a que en el semáforo salga el hombrecito verde pero después de todo para eso estamos. Y es que en Curtis carecemos de muchas cosas (aquí "sección europea" no tenemos;a lo sumo llegamos a "sección comarcal") pero en calidad humana competimos con quien haga falta, y eso tanto por parte de discentes (que sacan nota en ganas de aprender) como por parte de docentes (que vamos tirando en ganas de enseñar) Es también por eso que a veces me fastidia tanto mi ostracismo musical o castración intelectual (cfr. infra: Un problema laboral: asignaturas ¿afines?): me duele no poder serles más útil a unos chavales que no merecen menos que lo mejor por su franqueza y su honestidad.
Y por el momento vamos terminando que ya no está mal, sobre todo teniendo en cuenta el fin de semana que llevo de caldo de gallina y frenadol (tengo un resfriado "atemporal"). Concluyo haciendo mías las palabras de nuestro (a veces, excesivamente) locuaz (pero, dilecto) Jorge Ares: "lo pasamos de puta madre".
Otro posible final para esta entrada.- Como la expresión "pasarlo de puta madre" puede herir alguna sensibilidad y habrá quien no la considere a la altura de un blog de un profesor de griego hago constar otro posible final para lectores más mesurados. Podría ser:... Concluyo diciendo que la jornada fue un éxito rotundo por su notable beneficio desde el punto de vista humanístico para el alumnado que tuvo la oportunidad de mejorar su (des)conocimiento de la ciudad de Lugo y disfrutar del espectáculo de una comedia de de Plauto sin menoscabo de una cierta amenidad que sin que tenga que ser eje de nuestro (a)sistema (mal)educativo no está de más que de vez en cuando asome entre aoristos radicales temáticos, ablativos absolutos, la democracia de Pericles o el primer triunvirato.
Nota bene.- Las fotos tendrán que esperar porque me olvidé la cámara en Curtis. Me felicito porque cada día que pasa tengo una empanada más monumental.

5 comentarios:

Ana dijo...

Daniel, qué informe más ameno y encantador. Me alegro de que disfrutarais tanto. Nos estáis dando mucha envidia porque ya estáis disfrutando de las representaciones teatrales. Por aquí tendremos que esperar hasta el 30 de marzo, pero se anuncia una edición única, con representación en latín incluida. Espero esas fotos de Lugo, seguro que son fantásticas.

Susana Losada dijo...

Eu tamén comparto a túa emoción, aínda que non fun tan eufórica no meu artigo coma ti. No meu instituto, Melide, temos auténtica adicción ao Festival de Teatro de Lugo, eu sigo levando a exalumnos de cultura clásica que agora están en ciencias. Con este Festival eu creo que conseguimos un dos nosos obxectivos máis importantes, que os nosos alumnos e alumnas entendan o que é un clásico: algo que é capaz de emocionalos, facelos rir, encandilalos... 2.500 anos máis tarde. Esperemos que a nosa SEEC nos siga ofrendo esta oportunidade por moito tempo.

Susana Losada dijo...

Volvo para convidar a unha limonada

rocío dijo...

Todavía lembro cando sendo estudiante de primeiro de bacharelato nos levaron a ver unha obra de Plauto ó Festival de Teatro de Lugo. Para min foi toda unha experiencia descubrir que aquelas obras vellas que un día fixeran rir a homes e mulleres dos que non queda mais que o nome, cobraban novo sentido ante os meus ollos e actualizábanse para espertar en min emocións tan vivas como o foran para aqueles homes xa esquencidos. Gustame escoitar que a maxia dese teatro sigue engaiolando ás novas xeracións e ....
¡Gústame ver que os anos non te cambian, Dani! Eses despistes son parte do teu encanto

Daniel Lagoa Martínez dijo...

¡Benvida, Ro! É unha ledicia para este blog e para este blogger que atoparas o xeito de facer patetente o teu ata o de agora latente seguimento. Expresas ben a vertixe que supón asomarse a unha realidade de hai máis de dous mil anos, encarnarnos temporalmente en vidas e persoas doutro tempo, facer nosa a súa mirada co que iso ten de auto-enriquecemento. En canto o do paso do tempo e o encanto...O tempo pasa para todo o mundo e a min dun tempo a esta parte as fotos empezan a pintarme calvo pero é certo que tento manterme firme na vontade de envellecer sen madurar. Unha aperta dende este lado do Atlántico, Ro.